lunes, 25 de agosto de 2014

Una mujer fatal

Todo inició la noche en que fui invitado a una celebración de despedida de soltero. Cuando salí de la celebración, me encontré con una mujer muy hermosa. Desde el momento en que la vi, quedé impactado.

Meses después, empezamos a salir y a compartir muchas cosas. Un día decidimos irnos a vivir juntos. Su nombre era Lucía. Ella tenía algo ciertamente curioso. Todos los días en la mañana, dejaba una rosa blanca sobre la cama. La primera vez que vi la rosa, decidí que ya era hora de llegar a la intimidad. 

Durante toda una semana encontré rosas blancas sobre mi cama. Una mañana al levantarme, noté que Lucía no estaba. Revisé el armario y ni siquiera su ropa estaba allí.


En la cama había otra rosa, pero estaba marchita, y junto a ella, una carta que decía: "Bienvenido al club del Sida"

JUAN DAVID HERNÁNDEZ

lunes, 23 de junio de 2014

Monedas

Cada mañana me levantaba pensando en aquellas personas que no pueden o no pudieron salir adelante. Mi historia comienza en un bus de camino a la universidad. Un joven sube y le dice respetuosamente al conductor que si lo deja vender sus dulces. El chico tenía los ojos claros, color gris y un cabello algo brillante y castaño. Vestía una camiseta blanca un poco gastada y un pantalón verde.   El conductor lo piensa tres veces y después de respirar profundamente le dice que sí. El joven, tímido y noble, ofrece sus dulces. Algunas de las personas ignoran su voz. Al terminar, pasa por cada puesto pidiendo colaboración.  Yo metí mi mano al bolsillo y saqué unas cuantas monedas, no muchas. Después de dárselas recibí un dulce por parte de él. Entonces el joven sonrió, dio un giro y gritándole al conductor que frenara para bajarse, se despidió y se fue.


Yo me quedé observando por la ventana y vi que un señor viejo y desgarbado, que usaba un bastón para mantenerse en pie, le quitaba las monedas al joven. Me bajé del bus y fui corriendo  a decirle al señor que esas monedas le correspondían a aquel joven. Después fui a buscar al chico por un callejón algo despoblado y oscuro, pero eran casas muy lujosas. Estuve viendo casa por casa, hasta que por una ventana reluciente vi el rostro de aquel joven iluminado con una sonrisa. Estaba bien vestido y lucía feliz. Entonces me di cuenta de la labor que aquel joven cumplía cada día.

LUIS EDUARDO VALENCIA 

lunes, 26 de mayo de 2014

La calle

Oscura y sin amores es ella. Mujer agresiva, profunda en soledad y con muchos esclavos. Siendo soltera tiene muchos enamorados fieles. Ella enseña a jóvenes y adultos a llevar la mala vida. No se conduele del daño que le puede hacer a una persona. Ella ha matado a muchos y no se compadece. Acobija a muchos en los andenes y los droga para acostarlos en un sueño eterno. Ha recogido mucha sangre inocente. Y sigue siendo agresiva. Laberinto sin salida. Perdición en el infierno, obscura. Siempre va a estar ahí presente.


Cae la noche y no tengo dinero para chutarme, y mucho menos para la comida. Abro la puerta y doy tres pasos hacia afuera. Ahí estaba mi fiel enemiga, y mi cómplice inmortal, dispuesta a ayudarme, esperando algo a cambio. Quiere otra vida humana, y muy joven, porque la mía ya ha burlado sus ataduras y trampas. No está dispuesta a retenerme y no le importa mucho mi amistad.
JUAN CAMILO CUERO VARGAS

Natalie

Natalie era una chica común y corriente. Solía pasar largo tiempo en los jardines y en las zonas verdes de la ciudad. A veces se entretenía con los cadáveres de animales pequeños. Pero no sabía que una bestia aguardaba dentro de ella.

Un  día sus padres llevaron a Natalie de campamento. A ella le emocionó muchísimo. Sería una buena oportunidad para hacer lo que más le gustaba. Al llegar la noche, se percató de que había pasado horas mirando a la luna llena. Creyó dormir, pero cuando despertó se encontró sola en el bosque, con sus vestidos rasgados y sus manos ensangrentadas. En el campamento encontró los cuerpos de sus padres con la piel desgarrada.
JUAN DAVID HERNÁNDEZ

viernes, 4 de abril de 2014

"Libertad bajo palabra" - 24 poetas latinoamericanos

"24 Poetas latinoamericanos", excelente antología. En este libro encuentras "Libertad bajo palabra", del mexicano Octavio Paz. Texto completo:
LIBERTAD BAJO PALABRA
"Allá, donde terminan las fronteras, los caminos se borran. Donde empieza el silencio. Avanzo lentamente y pueblo la noche de estrellas, de palabras, de la respiración de un agua remota que me espera donde comienza el alba.

Invento la víspera, la noche, el día siguiente que se levanta en su lecho de piedra y recorre con ojos límpidos un mundo penosamente soñado. Sostengo al árbol, a la nube, a la roca, al mar, presentimiento de dicha, invenciones que desfallecen y vacilan frente a la luz que disgrega.

Y luego la sierra árida, el caserío de adobe, la minuciosa realidad de un charco y un pirú estólido, de unos niños idiotas que me apedrean, de un pueblo rencoroso que me señala. Invento el terror, la esperanza, el mediodía -- padre de los delirios solares, de las falacias espejeantes, de las mujeres que castran a sus amantes de una hora.

17 narradoras latinoamericanas

"La fiesta ajena", Excelente cuento de Liliana Heker. Aparece en la antología "17 NARRADORAS LATINOAMERICANAS". Cuento completo: 
LA FIESTA AJENA
Nomás llegó, fue a la cocina a ver si estaba el mono. Estaba y eso la tranquilizó: no le hubiera gustado nada tener que darle la razón a su madre. ¿Monos en un cumpleaños?, le había dicho; ¡por favor! Vos sí que te creés todas las pavadas que te dicen. Estaba enojada pero no era por el mono, pensó la chica: era por el cumpleaños.
—No me gusta que vayas —le había dicho—. Es una fiesta de ricos.
—Los ricos también se van al cielo—dijo la chica, que aprendía religión en el colegio.
—Qué cielo ni cielo —dijo la madre—. Lo que pasa es que a usted, m'hijita, le gusta cagar más arriba del culo.
A la chica no le parecía nada bien la manera de hablar de su madre: ella tenía nueve años y era una de las mejores alumnas de su grado.
—Yo voy a ir porque estoy invitada —dijo—. Y estoy invitada porque Luciana es mi amiga. Y se acabó.
—Ah, sí, tu amiga —dijo la madre. Hizo una pausa—. Oíme, Rosaura —dijo por fin—, ésa no es tu amiga. ¿Sabés lo que sos vos para todos ellos? Sos la hija de la sirvienta, nada más.
Rosaura parpadeó con energía: no iba a llorar.

Changó, el gran putas

"CHANGÓ EL GRAN PUTAS", de Manuel Zapata Olivella. Excelente novela, mezcla de lírica y prosa, que sigue vigente. NO SE PIERDAN LA BITÁCORA, AL FINAL DEL LIBRO, CON EXCELENTES DATOS SOBRE LA MITOLOGÍA YORUBA.
"¡Las salivas de mil hijos
escupirán sobre tu tumba!
Látigo
sal en la herida
tijera de la lengua
las sombras de tu alma
en la noche de la trata
sirvieron de moneda.
¡Changó! ¡Changó!
Buscaste fuera de África
la Loba Blanca
para cumplir tu venganza.
La que vende y compra
por un doblón de cobre
un collar de vidrio
por tres reales,
un rebaño de hombres."

Ensayo sobre la lucidez

“Ensayo sobre la lucidez”, excelente novela de José Saramago. A propósito del VOTO EN BLANCO. A veces el arte se anticipa a la realidad (y previene sobre la ingenuidad o la inutilidad de algunas acciones). Algunos fragmentos:

Pasaba de la media noche cuando el escrutinio terminó. Los votos válidos no llegaban al veinticinco por ciento, distribuidos entre el partido de la derecha, trece por ciento, partido del medio, nueve por ciento, y partido de la izquierda, dos y medio por ciento. Poquísimos los votos nulos, poquísimas las abstenciones. Todos los otros, más del setenta por ciento de la totalidad, estaban en BLANCO.

El gobierno, añadió (el primer ministro) dándole al semblante un aire grave y acentuando con intención las sílabas fuertes, confía en que la población de la capital, nuevamente llamada a votar, sabrá ejercer su deber cívico con la dignidad y el decoro con que siempre lo hizo en el pasado, dándose así por írrito y nulo el lamentable acontecimiento en que, por motivos todavía no del todo aclarados, pero que se encontraban en curso de investigación, el habitual preclaro criterio de los electores de esta ciudad se vio inesperadamente confundido y desvirtuado.

lunes, 24 de marzo de 2014

Día sin fin

Mi día no podía estar mejor. Sí, es que mi amiga de graduación por fin me aceptó una ida a cine.

Ya se acercaban las tres de la tarde pero ella no estaba lista. Decidí tomar un café, a ver si por lo menos me podía sostener. Salimos a coger el masivo. No pensé que mi vida fuera a cambiar en ese bus.

Nos subimos, y no lo pude evitar. Ella estaba allí, mi ex. Una mujer que siempre me había impactado. Yo trataba de conquistar a mi amiga, pero la presencia de mi ex novia me impedía articular las palabras. Después de un recorrido en silencio, cuando faltaban dos estaciones, yo seguía paralizado. Y justo cuando me quedé como un estúpido, parado sin hacer nada, mi amiga me lanzó un beso y yo la esquivé. Todo porque ella, la otra, me observaba.

En la siguiente parada se subió el novio de mi ex, así que perdía mi tiempo. Mientras que mi amiga sólo quería algo conmigo, pero como yo no pude decirle nada y mucho menos besarla, decidió irse para no verme jamás. Lo más impactante es que mi ex novia ya está muerta. Mi amiga, por otro lado, pudo estar conmigo una noche que no he olvidado. Pero todavía sigo metido en ese cuento. A veces creo que ella también está muerta.
CÉSAR VIVAS

sábado, 22 de marzo de 2014

Cuento de Juan David Hernández

NATALIE
Natalie era una chica común y corriente. Solía pasar largo tiempo en los jardines y en las zonas verdes de la ciudad. A veces se entretenía con los cadáveres de animales pequeños. Pero no sabía que una bestia aguardaba dentro de ella.
Un  día sus padres llevaron a Natalie de campamento. A ella le emocionó muchísimo. Sería una buena oportunidad para hacer lo que  a ella le gustaba. Al llegar la noche, se percató de que había pasado horas mirando a la luna llena. Creyó dormir, pero cuando despertó se encontró sola en el bosque con sus vestidos rasgados y sus manos ensangrentadas.
En el campamento, encontró los cuerpos de sus padres con la piel desgarrada.