Por: Carlos Rentería
En este momento me siento muy mal porque mi amigo, que me pidió que le ayudara, solo era un demonio, el fantasma de un niño que murió en el baño.
No sé porque estoy aquí si yo dije la verdad. Me siento deprimido quiero irme de este manicomio. El doctor me dice "Carlos tienes visita", en ese momento no podía creerlo, eso me hizo feliz.
Cuando entro al salón de visitas veo a una linda niña casi tenía mi edad. Yo quedé boqui abierto. Era un ángel del cielo. Yo, un poco tímido, me acerqué.